Tareas Planetarias

Tareas Planetarias
Desde el Decir de Mónica Alejandra Silva.

Se llama tarea porque nacieron con el objetivo de ayudar a nuestro planeta, se inicio hace muchos años en las décadas del 60 y 70, pero tomaron otros ribetes en las décadas del 90 y en el año 2000, cuando aparecen los primeros pioneros en el mundo de hacer tareas para elevar la frecuencia de la Madre Tierra.

Desde mi intervención personal en esta gran Tarea, y la llamo así porque involucra no solo a mi persona que sería la última en expresar, porque ya es tiempo que sea la voz contante de estas experiencias que se iniciaron muy sutilmente, hasta de manera invisible y que con el devenir de los meses y años, fue como que se empezó a ganar experiencia y forma de cómo encarar lo que se llamaba una tarea planetaria.

Las primeras tareas que pienso fueron muy movilizadoras para mi persona y para en ese momento un gran número de amigas, era que había algo que nos unía,  un hilo conductor y que era la inquietud de hacer algo más de lo que cotidianamente desarrollaba cada una en nuestra vida diaria.

Así nace el deseo de empezar a juntarnos primero en determinados lugares. Después de a poco, a medida que íbamos tomando conciencia, (llamémoslo así aunque todavía no era la terminología exacta para describirnos a nosotras) si fue ese deseo inquietante de que podíamos hacer algo más. Nos empezamos a juntar primero en la casa de una persona que daba charlas y empezaba muy sutilmente a enseñarnos y mostrarnos que había cosas, actividades, hechos y  lugares donde podíamos dar a esa inquietud, que todavía no teníamos la conciencia competa pero si él deseo de ayudar a la humanidad y a nuestro planeta Tierra.

De a poco fuimos como autoseleccionándonos y se empezó a generar un cuerpo de siete u ochos mujeres. Todavía no sabíamos mucho para que realizábamos estas llamadas tareas planetarias, pero si empezamos a movernos por diferentes lugares. Primero de nuestra ciudad, luego  puntos geográficos dentro de la provincia. Cuando nos dimos cuenta ya estábamos viajando a puntos lejanos por la Argentina.

Para ese entonces empezamos a perfilarnos detrás de una mujer que seguramente en su momento sintió la necesidad de ayudar a la humanidad, en este caso se llamo Ana Palma. No sabíamos quién era o que era Ana Palma, pero si nos generaba esa adrenalina de que teníamos que hacer algo, y que si eso demandaba trasladarnos a lugares donde se decía había puntos energéticos, vórtices, lugares sagrados y que si íbamos de manera grupal podíamos aportar nuestro grano de arena y  de esa manera ayudar a nuestra Madre Tierra.

Así comenzamos a desarrollar lo que con el devenir de los años (porque fueron y son muchos) las tareas planetaria que tienen como objetivo, así hayan empezado allá en los 60 y luego con nuestra intervención, mas adelante la llamada new age. El objetivo siempre sigue siendo el mismo, ayudar a Gaia, nuestra madre tierra. Y a través de ella generar un cambio de frecuencia que se transmite en el ser humano por lo que se llama el despertar de conciencia.

Más que expresar todo lo que significó y significa lo que es una tarea planetaria, no se necesita de grandes explicaciones, porque lo que mueve a una Tarea Planetaria es el espíritu que nos moviliza en el querer  hacer. Seria largo de explayarme, pero me parece que mas que explicar uno tiene que sentir, solo así podemos experimentar este tipo de actividades. Seres humanos donde generalmente en un 90 % éramos mujeres, luego empezó el despertar femenino del hombre, y comenzaron aparecer compañeros de actividades y compañeros de viaje. Y teníamos ese hilo conductor siguiendo a personas o personajes que tomaban la posta de convocar en diferentes lugares, considerados históricamente o ancestralmente como vórtices o lugares sagrados.

De esa manera  más que continuar el desarrollo, seria maravilloso poder disfrutar de las imágenes que fui colocando y sacando. Realmente era emocionante ir a veces sin un conocimiento previo, a veces sin estar de buen ánimo, dejando hijos, esposos, casa, trabajo. Y no siendo muchas veces entendidas, por lo que no nos ha sido nada fácil llevar estas actividades con nuestros compañeros de camino, que no les cuadraba que un contingente de ocho, doce, treinta, sesenta mujeres iban a lugares lejanos y se reunían, y lo que hacían era cantar, ofrendar frutos flores o simplemente dedicar un lapso de tiempo de la existencia de cada una. Volviendo a sus lugares de origen con la convicción absoluta de que la tarea había sido cumplida.

Entonces el hablar de una Tarea Planetaria, más que explicar necesitan verlas, así que solo mostrándoles lo enriquecedor que son estas aventuras, es lo que ustedes pueden llegar a entender lo que es una Tarea Planetaria. 

Sin más palabras les dejo con la imágenes que espero les transmita toda la energía y la emoción de nuestras vivencias.



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